SÍNTOMAS DE LAS ENFERMEDADES QUE PRODUCEN LOS PARÁSITOS

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Tras realizarse el contagio, los huevos ingeridos se instalaran hacia el intestino delgado, donde podrán llegar a vivir hasta dos años sino se tratan debidamente.

La amebiasis es la enfermedad parasitaria que producen las amebas al entrar en contacto con el intestino de su hospedador. Existen muchos tipos de parásitos internos que nuestro perro puede contraer, aunque los síntomas que producen son muy similares. Estos gusanos parásitos viven de su hospedador en el tracto digestivo; disminuyen la capacidad del organismo de absorber nutrientes y producen enfermedades y debilidad. Estos parásitos, que pueden vivir en el cuerpo durante décadas, afectan los tejidos musculares y órganos de millones de personas cada año; causan epilepsia, alergia, inflamación intestinal, entre otras enfermedades. El ascaris vive en el intestino delgado del hombre, y tiene más de 10 cm de longitud. Los huevos de los gusanos se encuentran en las heces de humanos de las personas infectadas. Todo esto ayudará a restaurar el tracto intestinal a su estado normal, y lo convertirá en un lugar inhóspito para los parásitos. Al fijarse en el intestino delgado, los gusanos adultos lesionan mecánicamente la mucosa y provocan pérdida sanguínea de forma progresiva y crónica. Dependiendo de la especie, localizaremos los huevos en heces o en orina, por donde salen del organismo y continúan el ciclo vital del parásito (Tabla V).

¿A cuántas personas afecta esta torturante patología? La epidemiología

  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Heces blandas
  • Cachorros con el abdomen inflamado
  • Retraso del crecimiento

Entre los endoparásitos: El Ascaris lumbricoides (lombrices) es el mayor nematodo (gusanos cilíndricos, alargados) intestinal y en humanos produce la ascaridiasis.

Las lombrices en adultos son la causa de muchos problemas y síntomas que a veces se confunden con otras enfermedades y así esas personas no reciben el tratamiento adecuado. Una de las causas más habituales de lombrices en adultos, es por contagio de niños afectados por parásitos. del ser humano, y produce ascariasis Forma de transmisión Las personas infectadas con lombrices intestinales, al O parasita come os nutrientes do intestino (até 5% dos alimentos ingeridos), espalhando as toxinas e forçando-o a trabalhar muito mais do que o normal. LOS ANIMALES ADULTOS SON MÁS RESISTENTES A LA INFESTACIÓN CON ESTOS PARÁSITOS; EN CASOS SEVEROS, LOS PERROS O GATOS MUESTRAN UN ASPECTO DE DEBILIDAD Y PIERDEN PESO. LOS HUEVOS DE ESTOS PARÁSITOS SON ELIMINADOS CON LA MATERIA FECAL DE LOS PERROS INFESTADOS Y EL CONTAGIO SE PRODUCE DIRECTAMENTE POR INGESTIÓN DE ESTOS. Los parásitos Giardia viven en el intestino de seres humanos En muchos casos basta para corroborarlo detectar la presencia de parásitos -o sus huevos o quistes- en las heces. Los huevos pueden sobrevivir hasta 2 semanas en estas superficies, y los gusanos adultos pueden vivir por hasta 6 semanas.

SÍNTOMAS DE LAS ENFERMEDADES QUE PRODUCEN LOS PARÁSITOS

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Picazón anal
  • Sangrado intestinal
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Desnutrición
  • Anemia
  • Trastornos del crecimiento

En ocasiones produce dolores abdominales, diarrea, polifagia y enflaquecimiento; el diagnóstico se basa en el hallazgo de huevos en las heces o en la expulsión de proglótidos por el ano.

La distribución de esta enfermedad es mundial y afecta a personas de todas las edades y nivel socio económico. Es el parásito unicelular que produce la enfermedad conocida como giardiasis o lambliasis, una infección del intestino delgado. Conocido también como ameba es el parásito unicelular que produce la amebiasis o disentería, una infección del intestino grueso. En el caso de la taenia saginata el gusano adulto vive en el intestino delgado humano y puede llegar a medir ¡entre 5 y 10 metros de largo! Los parásitos son transmitidos a las personas por medio de alimentos o aguas contaminados con materia fecal que contiene los huevos de los parásitos. Como hemos dicho los parásitos se instalan en nuestros intestinos (Intestino Delgado e Intestino Grueso), ya que sus huevos (proteicos) muchas veces no son disueltos por nuestro estómago. Los parásitos intestinales son generalmente protozoos (como Giardia) o gusanos (como oxiúridos o tenias) que ingresan al cuerpo de su niño y usan el intestino como refugio. El parásito vive en el intestino u otras partes del cuerpo y suele reproducirse, pudiendo causar síntomas o infección. Siendo una de las infecciones más frecuentes por ascárides, la infección por oxiuros afecta a millones de personas cada año, sobre todo a niños en edad escolar.

Tipos de parásitos según su ubicación en el huésped que afecta:

  • Vivir en barrios congestionados y muy poblados
  • La mala higiene
  • El hacinamiento
  • Los climas cálidos
  • Residir en instituciones cerradas o en familias con infecciones por este parásito.

Desde aquí, las larvas de las lombrices siguen avanzando hasta llegar al intestino grueso, donde se aposentan como parásitos (con las cabezas adheridas a las paredes internas del intestino).

Aproximadamente de 1 a 2 meses después, las hembras de lombriz se desplazan desde el intestino grueso hasta el área que hay alrededor del recto. La giardia es el nombre de un pequeño organismo microscópico que puede vivir en las heces de los humanos. Según la Organización Mundial de la Salud afecta a unos 12 millones de personas repartidos en 88 países del mundo. En las heces de los perros encontramos los parásitos adultos, raramente observamos los huevos. En el intestino puede producir obstrucción intestinal, que es la complicación más frecuente y afecta a 1500 niños infectados. La Giarda Lamblia: Vive en el intestino delgado y suele causar diarreas especialmente en niños. Afecta más a los adultos que a los cachorros, que se infestan al ingerir los huevos del suelo, más abundantes en zonas húmedas y de temperaturas adecuadas. Cuando alguien se lleva a la boca los huevos, éstos llegan hasta el intestino delgado donde salen las larvas. Los gusanos adultos pueden ser vistos en recto prolapsado o a la proctoscopía; sus cabezas delgadas están incrustadas en la mucosa, y las porciones posteriores más gruesas sobresalen.

5. ¿A cuántos peces y personas afecta?

del parásito es el intestino delgado, vive en la luz intestinal

heces simple puede descubrir la presencia de huevos del gusano o adultos y, Las personas infestadas con lombrices intestinales (Ascaris lumbricoides), contaminan el medio con heces que contienen los huevos del parásito. Las lombrices adultas, viven en el intestino delgado donde la hembra deposita los huevos que son liberados con las heces. Las complicaciones más comunes de la ascariasis se producen cuando estos enteroparásitos se alojan en un lugar fijo del intestino, y ocasionan por tanto una obstrucción intestinal. El diagnóstico consiste en un examen directo al microscopio óptico, para visualizar los huevos eliminados por el parásito en el intestino y arrastrados con las heces. Estas se dirigen al intestino grueso, lugar en el que se convierten en parásitos adultos. Los peludos que padecen a este gusano albergan en su intestino entre 200 y 10.000 tenias adultas, lo que supone que puedan expulsar en sus heces hasta 70.000 huevos diarios. Su contagio se produce normalmente por la ingesta de huevos o larvas presentes en el suelo o en las heces de un animal infectado. Los humanos se contagian al comer alimentos contaminados con heces de animales o personas infectadas. Fontes Conteúdo elaborado com o apoio de InfoCiência Cuando una persona tiene una infección por oxiuros, los gusanos adultos viven en el intestino y el colon. Este parásito se puede trasmitir a las personas sobre todo niños si ingieren pulgas que previamente han ingerido huevos de las heces de un perro infestado. En los seres humanos existen dos tipos de parásitos intestinales que pueden vivir en el intestino: los helmintos (cestodos, nematodos) y los protozoos. El parásito se alimenta mediante nutrientes del intestino (hasta el 5 % de los alimentos ingeridos), liberando las toxinas y obligándolo a trabajar mucho más de lo normal.